Resumen:
Uno de los grandes problemas que debe enfrentar y solucionar la sociedad ecuatoriana, es sin duda alguna el creciente desempleo que afecta a su población. Este, sumado a la crisis general que soporta la economía, ha provocado un paulatino pero sostenido proceso de empobrecimiento de la mayoría de sus integrantes, llevando a incrementar la gran distancia en la brecha existente entre los dos sectores claramente definidos: pobres y ricos. En la clase pobre, inclusive un gran porcentaje se encuentra en niveles de extrema pobreza e indigencia.
En este sentido, la elitización de la educación, debido a los altos costos que demanda la culminación de los estudios secundarios y peor aún pensar en una carrera universitaria, ha dejado sin la posibilidad de mejores perspectivas para la juventud ecuatoriana, es de señalarse que se trata de un gran segmento de la juventud ecuatoriana de estratos populares, cuya edad oscila entre los 15 y 20 años de edad. Tal es así que en las principales ciudades del país se puede observar como miles de jóvenes se han incorporado al sector informal de la economía, cuyos ingresos apenas les permiten subsistir.