Resumen:
La enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico y la forma más agresiva de esta, la Esteatohepatitis No Alcohólica son problemas que están llegando a ser tema de interés en la comunidad Médica en general, especialmente debido a la creciente frecuencia de diabetes y obesidad en la población mundial. Existen fuertes evidencias que vincularían la enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico con el tan conocido síndrome metabólico o síndrome X, hasta el punto de aceptar esteatosis hepática y su espectro como un elemento más de este último, acompañado de diabetes, hipertensión, hipertrigliceridemia y obesidad. Al parecer la resistencia a la insulina sería lo que estas enfermedades tendrían en común.
Un examen clínico a cada paciente con niveles de transaminasas anormales debería tomar en cuenta al hígado graso no alcohólico y a su espectro, en especial si la persona es obesa o diabética. Actualmente la única forma para diferenciar la esteatohepatitis no alcohólica de un simple hígado graso no alcohólico es realizando una biopsia al hígado, lo que se debe discutir extensamente con el paciente.
El pronóstico del hígado graso no alcohólico generalmente es benigna, pero en caso que se presente fibrosis, inflamación existe un riesgo de que se convierta en cirrosis. No existe ningún tratamiento específico para este estado, aunque cada régimen terapéutico debería incluir una reducción de peso gradual y supervisada, una dieta balanceada y ejercicios, al igual que ver los factores precipitantes y correccionales.
En la actualidad, no existe un tratamiento farmacológico específico para la enfermedad de hígado graso no alcohólico ni para esteatohepatitis no alcohólica.
El cuerpo actual de evidencia y algunos estudios pilotos sugirieron que el futuro debe concentrarse en agentes que perfeccionen la resistencia a la insulina.