Resumen:
Sabemos que el estado nutricional de un individuo es el resultado entre el aporte nutricional que recibe y las demandas nutritivas del mismo. La prevalencia de la obesidad y otras patologías relacionadas al estado nutricional en la infancia y la adolescencia ha experimentado un incremento alarmante en el curso de las tres últimas décadas, constituyéndose en los trastornos nutricionales más frecuentes, no sólo en las sociedades desarrolladas, sino también en los países en vías de desarrollo.
Además, los trastornos del comportamiento alimentario (TCA), entre los que incluyen la anorexia y la bulimia, están siendo muy frecuentes en la etapa adolescente, aunque inciden en edades cada vez más tempranas, ya en el período prepuberal. Debido a que estos TCA en estas etapas de la vida van a determinar hábitos y alteraciones físicas y mentales determinantes para la edad adulta, resulta de vital importancia detectar estas posibles alteraciones mediante una correcta valoración del estado nutricional en niños y adolescentes, que permitan así realizar un diagnóstico y tratamiento precoz de las mismas. Esta valoración abarca una serie de procedimientos progresivos: anamnesis y exploración física, estudio de la dieta, valoración antropométrica y composición corporal, así como marcadores biológicos (parámetros bioquímicos, hematológicos e inmunológicos).